Hace unos días, al presentar un nuevo modelo de bolso de piel en nuestra tienda online, alguien nos preguntó sobre el significado de “curtido vegetal”. Aunque al principio nos extrañó la pregunta (inexplicable al reflexionarlo después), fue un recordatorio que nos cayó como jarra de agua fría: el camino hacia un mundo sostenible es largo.

Aunque es una realidad que el sector de la moda está dando pasos hacia una producción más respetuosa y cada vez son más visibles tanto las que sí lo hacen bien como las que siguen con malas prácticas, todavía son pocas las que han adquirido un compromiso total con el medio ambiente.

Por otra parte el consumidor, quien juega un papel importante en este cambio de rumbo, necesita estar más informado. Hemos decidido por ello poner nuestro granito de arena no solo ofreciendo productos realizados por artesanos comprometidos con un mundo sostenible, sino también con información ¿empezamos con el cuero?

El curtido de la piel

A pesar de que el curtido de la piel es tradicionalmente vegetal y se remonta a mucho tiempo atrás, actualmente el proceso utilizado por la industria es el curtido con sales de cromo. Proceso en el que se utilizan sustancias como: cal, carbonato sódico, cloruro sódico, sulfuro sódico, ácido sulfúrico, sulfato amónico, sulfato de cromo, grasas, alcohol, aceites y tintes.

El resultado de este tipo curtido industrial es un cuero suave, flexible y que se puede teñir en múltiples colores, pero las sustancias utilizadas son muy nocivas para las personas y para el medio ambiente.

Nerea, artesana con quién colaboramos, nos lo explica muy bien en su blog. Nos cuenta porqué NO utiliza pieles tratadas con cromo (serio problema ambiental)  y su apuesta por el curtido vegetal para la elaboración de sus bolsos y calzado.

Curtido vegetal, artesanía y tradición

El curtido vegetal es un proceso artesanal de larga tradición que las curtiembres se han encargado de pasar de generación en generación. La transformación de piel cruda en cuero curtido es un proceso lento que tiene lugar en tambores de madera con taninos naturales (extractos vegetales).

Las materias utilizadas son aquellas que al ser absorbidas por la piel las transforman en cuero. Es la propia materia curtiente junto al método empleado por hábiles artesanos lo que va a transmitir a la piel el color, tacto, elasticidad y su calidad final.

Los taninos vegetales más habituales se obtienen de diversas partes de plantas como maderas, cortezas, frutas, vainas y hojas (Castaño, Quebracho, Tara, Catechu, Gambier, Mirabolano, madera de roble, hojas de Sumac, o cùpolas de Valonia…)

Y la piel resultante, de altísima calidad, tiene un apariencia completamente natural que aúna tradición y exclusividad. Es, además, una materia reciclable.

Un paso hacia la sosteniblilidad

Por desgracia el curtido de alta calidad está desapareciendo en Europa y sería conveniente que se perpetuara dado que es el más natural y amigable con el medioambiente.

No es un imposible trabajar con materiales de este tipo y escoger la opción sostenible. En España encontramos zonas en las que la tradición en curtido de la piel se mantiene viva. Es el caso de Villarramiel (Palencia) donde esta tradición se remonta al s.XVI. Y de Villarramiel  son las pieles que Natalia Miguel, otra de las artesanas colaboradoras con nuestro proyecto, utiliza para su trabajo.

El consumidor, por otra parte, tiene en su mano decidir qué comprar. Leer la etiqueta es el primer paso para consumir con responsabilidad.

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